Diseño de un Canal Lateral Izquierdo que Mejora la Inserción de la Sonda Gástrica mediante el Dispositivo Supraglótico de la Vía Aérea
Los dispositivos supraglóticos de la vía aérea (SADs) son ampliamente utilizados en anestesia clínica para el manejo de la vía aérea. Entre estos, los SADs de segunda generación destacan por su canal adicional de drenaje gástrico, que permite la descompresión gástrica durante cirugías. Esta característica es especialmente útil en procedimientos como la colecistectomía laparoscópica y la cesárea, donde la descompresión gástrica mejora las condiciones quirúrgicas y reduce complicaciones. Sin embargo, la ubicación central del orificio del canal de la sonda gástrica en la punta distal de los SADs de segunda generación puede dificultar su inserción si la posición del dispositivo no es óptima en la apertura esofágica superior.
La anatomía normal muestra que la apertura esofágica superior se inclina hacia el lado izquierdo de la tráquea. Esto llevó a plantear que colocar el canal de drenaje gástrico en el lado izquierdo de la punta del SAD facilitaría la inserción de la sonda gástrica en el esófago. Para probar esta hipótesis, se realizó un estudio piloto controlado y aleatorizado comparando un dispositivo modificado de la Oro-Pharyngo-Laryngeal Airway Cap (OPLAC) con la máscara laríngea Supreme (LMA Supreme) en pacientes adultos anestesiados.
El protocolo fue aprobado por el Comité Ético del Beijing Friendship Hospital y registrado en el Chinese Clinical Trial Registry. Se incluyeron pacientes programados para colecistectomía laparoscópica bajo anestesia general, excluyendo aquellos con tumores o anomalías cervicofaciales. Tras obtener consentimiento informado, los pacientes fueron asignados aleatoriamente a recibir la LMA Supreme o el dispositivo OPLAC modificado.
La modificación del OPLAC consistió en adosar un tubo de silicona de 5 mm de diámetro interno y 20 cm de longitud al lado izquierdo de la punta de su capuchón membranoso expandible, creando un conducto para la sonda gástrica. La inducción anestésica se realizó con fentanilo, propofol y atracurio, manteniendo la cabeza en posición neutra. La inserción de los dispositivos fue realizada por un operador experto, registrándose el tiempo entre tomar el dispositivo y establecer ventilación adecuada. La posición correcta se confirmó mediante movimiento torácico bilateral y capnografía, permitiéndose tres intentos. Durante la ventilación mecánica, se midieron presiones pico de la vía aérea y volúmenes tidal espiratorios. Se insertó una sonda gástrica F14 a través del canal de drenaje, evaluando la facilidad de inserción con una escala de 1 (fácil) a 3 (muy difícil). La posición correcta se confirmó por aspiración de líquido gástrico o auscultación epigástrica.
La presión de sellado de la vía aérea y la presión pico se registraron antes y durante el neumoperitoneo, en posición de Trendelenburg y al finalizar la cirugía. El tamaño muestral se calculó para detectar una diferencia del 10% en la facilidad de inserción, con un error tipo 1 de 0.05 y poder del 90%, requiriendo 25 pacientes por grupo. Se reclutaron 30 pacientes por grupo para considerar posibles abandonos. Los datos se analizaron con SPSS v20, considerando significativo un valor de p <0.05.
Los datos demográficos (edad, peso, altura, género y tiempo quirúrgico) no mostraron diferencias significativas entre grupos. La tasa de inserción exitosa fue similar, pero el tiempo de inserción del OPLAC modificado fue significativamente menor. La inserción de la sonda gástrica fue significativamente más fácil con el OPLAC modificado (100% de éxito sin dificultad), mientras que en el grupo LMA Supreme se registró un caso difícil y siete muy difíciles. Las presiones de sellado y pico no difirieron entre dispositivos, y los parámetros ventilatorios fueron similares.
El estudio demostró que ambos dispositivos pueden insertarse exitosamente al primer intento por operadores expertos. La adición del canal izquierdo en el OPLAC modificado no interfirió con su inserción y facilitó significativamente la colocación de la sonda gástrica, respaldando la hipótesis anatómica. Aunque las presiones de sellado fueron comparables, la incidencia de insuflación gástrica fue mayor que en estudios previos con el OPLAC original, sugiriendo que el diseño del canal adicional debe optimizarse para no comprometer el sellado.
En conclusión, el OPLAC modificado con un canal de inserción gástrica lateral izquierdo ofrece un método más fácil y confiable para la descompresión gástrica comparado con la LMA Supreme de canal central, mejorando la utilidad clínica de los SADs de segunda generación en procedimientos que requieren manejo gástrico.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000222