Diferencias por Sexo en los Resultados de la Artroplastia Total de Cadera para el Tratamiento de la Espondilitis Anquilosante
La espondilitis anquilosante (EA) es un trastorno inflamatorio crónico históricamente considerado más prevalente en hombres, con estudios tempranos reportando una proporción hombre-mujer de aproximadamente 3:1. Sin embargo, datos epidemiológicos recientes sugieren una tendencia hacia la homogeneidad de género en la prevalencia. A pesar de este cambio, las pacientes mujeres con EA suelen experimentar retrasos diagnósticos prolongados, lo que conduce a peores resultados en actividad de la enfermedad, movilidad espinal, capacidad funcional y progresión radiográfica. El compromiso de cadera, una manifestación común y debilitante de la EA, afecta aproximadamente al 25–33% de los pacientes, impactando profundamente la función física, empleo y calidad de vida. A diferencia del esqueleto axial, donde la inflamación produce formación ósea nueva, la patología de cadera en EA implica principalmente sinovitis, causando erosión ósea y estrechamiento del espacio articular. Para pacientes con destrucción articular terminal, la artroplastia total de cadera (ATC) sigue siendo el tratamiento definitivo para restaurar la movilidad y aliviar el dolor. Aunque estudios previos han explorado los resultados de la ATC en pacientes con EA, la influencia del sexo en las características preoperatorias y resultados posquirúrgicos no se ha investigado sistemáticamente. Este estudio buscó abordar esta brecha comparando datos demográficos, parámetros clínicos y resultados quirúrgicos entre hombres y mujeres con EA sometidos a ATC.
Diseño del Estudio y Metodología
Este análisis transversal retrospectivo incluyó 86 mujeres con EA (121 caderas) sometidas a ATC entre 2006 y 2019, junto con un grupo control de 468 hombres (663 caderas). Todos cumplieron los criterios modificados de Nueva York para EA. El estudio contó con aprobación ética y consentimiento informado. La recolección de datos abarcó demografía, características de la enfermedad, parámetros clínicos preoperatorios, hallazgos de laboratorio y resultados posquirúrgicos.
Características de los Pacientes
Se analizaron variables demográficas y clínicas: edad al inicio de la enfermedad, edad al momento de la cirugía, duración de la enfermedad, retraso diagnóstico y presencia de manifestaciones extraarticulares (uveítis, enfermedad inflamatoria intestinal [EII] o psoriasis). Se registraron antecedentes de tabaquismo, rango de movimiento (ROM) preoperatorio de cadera, contractura en flexión y evidencia radiográfica de anquilosis ósea. Marcadores de laboratorio como velocidad de sedimentación globular (VSG), proteína C reactiva (PCR), hemoglobina (HGB) y albúmina (ALB) fueron evaluados. El estado funcional y la actividad de la enfermedad se cuantificaron mediante el Bath Ankylosing Spondylitis Disease Activity Index (BASDAI) y el Bath Ankylosing Spondylitis Functional Index (BASFI). Los resultados quirúrgicos se evaluaron mediante escalas clínicas (Harris Hip Score [HHS]) y reportadas por pacientes (Cuestionario de Salud SF-12 y tasas de satisfacción).
Diferencias Basales entre Sexos
Se observaron diferencias significativas en parámetros preoperatorios (Tabla 1). Las mujeres presentaron inicio más tardío de la enfermedad (mediana: 23 vs. 21 años en hombres, P = 0,001) y se sometieron a ATC a mayor edad (mediana: 43 vs. 37 años, P = 0,002). A pesar de una duración de enfermedad similar (mediana: 18 vs. 15 años, P = 0,081) y retraso diagnóstico comparable (7 vs. 6 años, P = 0,217), las mujeres mostraron perfiles clínicos distintos. Destacó una mayor prevalencia de uveítis en mujeres (19,8% vs. 6,2%, P < 0,001), mientras los hombres presentaron mayores tasas de tabaquismo (32,9% vs. 5,0%, P < 0,001). La contractura en flexión de cadera preoperatoria fue menos severa en mujeres (15° vs. 20°, P = 0,013), sin diferencias en ROM total o flexión de cadera.
Los parámetros de laboratorio mostraron niveles menores de PCR en mujeres (8,1 mg/L vs. 14,9 mg/L, P < 0,001) y hemoglobina reducida (120 g/L vs. 137 g/L, P < 0,001), concordante con diferencias de género en inflamación sistémica. Las evaluaciones funcionales indicaron menores puntajes BASFI en mujeres (46 vs. 56, P < 0,001), sugiriendo mejor función basal a pesar de puntajes BASDAI similares (3,6 vs. 4,0, P = 0,141).
Resultados Quirúrgicos y Seguimiento
En mujeres, 56 pacientes (82 caderas) completaron un seguimiento mediano de 117,5 meses (rango intercuartílico [RIC]: 58–139 meses), mientras 300 hombres (444 caderas) tuvieron seguimiento mediano de 100,2 meses (RIC: 60–133 meses). Los resultados posquirúrgicos mostraron mejorías significativas en ambos grupos. En mujeres, el HHS mediano aumentó de 39 (RIC: 27–46) preoperatorio a 88 (RIC: 81–96) al seguimiento final (P < 0,001). Los puntajes SF-12 (componente físico [PCS] y mental [MCS]) mejoraron de 36,6 a 46,2 y 43,0 a 51,4 respectivamente (P < 0,001). Los puntajes BASDAI y BASFI también mostraron reducciones marcadas (P < 0,001), reflejando menor actividad de la enfermedad y mejoría funcional.
El análisis comparativo no reveló diferencias significativas en resultados posquirúrgicos entre sexos: HHS final (88 vs. 86, P = 0,374), SF-12 PCS (46,2 vs. 45,0, P = 0,420) y BASFI (22 vs. 24, P = 0,301) fueron similares. Las tasas de satisfacción también fueron equivalentes: 43 caderas (52,4%) en mujeres reportaron estar «muy satisfechas», versus 220 caderas (49,5%) en hombres (P = 0,682).
Discusión
Este estudio representa el análisis comparativo más amplio de resultados posquirúrgicos por sexo tras ATC en EA. A pesar de diferencias basales en edad, marcadores inflamatorios y estado funcional, las mujeres alcanzaron resultados equivalentes a los hombres. La ausencia de disparidades por sexo desafía supuestos previos sobre posibles efectos negativos del retraso diagnóstico o fenotipos clínicos distintos en mujeres.
La mayor prevalencia de uveítis en mujeres coincide con reportes previos de manifestaciones extraarticulares específicas por sexo. Los niveles elevados de PCR y hemoglobina en hombres podrían reflejar inflamación sistémica más pronunciada. El menor BASFI preoperatorio en mujeres sugiere diferencias en la percepción de síntomas o tolerancia al dolor, sin comprometer los resultados quirúrgicos.
Limitaciones incluyen el diseño retrospectivo, variabilidad en técnicas quirúrgicas durante el período de estudio y datos incompletos de seguimiento a largo plazo. Además, la selección de pacientes hospitalizados con compromiso grave de cadera podría introducir sesgo de selección.
Implicaciones Clínicas
La equivalencia en resultados de ATC entre sexos respalda enfoques quirúrgicos estandarizados. Las pacientes mujeres, a pesar de presentación tardía y características clínicas distintas, pueden esperar mejorías funcionales comparables. Esto refuerza la importancia de derivación oportuna para ATC en EA con compromiso progresivo de cadera, independientemente del sexo.
Conclusión
Las diferencias por sexo en EA incluyen perfiles demográficos, inflamatorios y manifestaciones extraarticulares. Sin embargo, la ATC mitiga efectivamente la discapacidad relacionada con cadera en ambos sexos, con resultados posquirúrgicos equivalentes en alivio del dolor, restauración funcional y satisfacción. Estos resultados consolidan a la ATC como intervención confiable para compromiso articular terminal en EA, independientemente del sexo, y destacan la necesidad de guías clínicas neutras en el manejo quirúrgico.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001782