Diagnóstico y tratamiento del desgarro del labrum acetabular
El labrum acetabular es una estructura crítica en la articulación de la cadera, desempeñando un papel fundamental en la estabilidad, lubricación y prevención de artritis prematura. Los desgarros del labrum, que pueden originarse por diversas etiologías como el impingement femoroacetabular (IFA), traumatismos, displasia, laxitud capsular y degeneración, se han diagnosticado con mayor frecuencia gracias a los avances en técnicas de imagen y artroscopia. Este artículo revisa de manera integral la anatomía, función, etiología, diagnóstico y manejo de los desgarros del labrum acetabular, basado en una revisión sistemática de la literatura.
Anatomía y función del labrum
El labrum acetabular es una estructura fibrocartilaginosa triangular adherida al borde acetabular casi de forma circunferencial, fusionándose con el ligamento transverso del acetábulo en la escotadura acetabular. La porción anterior del labrum es más ancha y delgada, mientras que la posterior es más gruesa, formando un surco que puede confundirse con patología. El labrum está inervado, con mayor concentración en la región anterosuperior, compuesta por terminaciones nerviosas libres y órganos sensitivos. La irrigación proviene de las arterias obturatriz, glútea superior e inferior, con el tercio periférico vascularizado y el lado articular avascular.
El labrum profundiza el acetábulo, incrementando la superficie articular en 22% y el volumen acetabular en 33%. Genera un vacío con presión negativa, mejorando la estabilidad y reteniendo líquido para lubricar la articulación y distribuir las fuerzas de contacto, previniendo el desgaste artrítico precoz.
Etiología de los desgarros del labrum
Los desgarros se asocian principalmente al IFA, condición caracterizada por deformidades del acetábulo, cabeza femoral o ambos. El IFA se clasifica en tipo cam, pincer y mixto. El tipo cam presenta una protuberancia ósea en la unión anterolateral cabeza-cuello femoral, generando fuerzas de cizallamiento sobre el cartílago y delaminación condrolabral. El tipo pincer implica un sobrecrecimiento acetabular que comprime el labrum, mientras el mixto combina ambas deformidades.
Otras causas incluyen traumatismos graves, laxitud capsular (asociada a trastornos del colágeno o influencias hormonales), displasia (anomalías como acetábulo poco profundo o retroversión) y degeneración relacionada con la edad.
Síntomas y examen físico
Los pacientes suelen reportar dolor anterior de cadera o ingle irradiado a la rodilla, de inicio gradual, con exacerbación nocturna y durante actividades como caminar o sentarse prolongadamente. Los síntomas mecánicos incluyen chasquidos, bloqueos o inestabilidad.
La prueba más específica es el test de impingement anterior: cadera y rodilla flexionadas a 90°, aducción y rotación interna, que reproduce dolor anterolateral. Otras pruebas menos específicas son Faber, elevación de pierna recta resistida y Log-roll.
Evaluación por imagen
La radiografía inicial incluye una pelvis AP y lateral en mesa cruzada para evaluar displasia o IFA. La resonancia magnética (RM) convencional tiene baja sensibilidad para patología labral, mientras la artro-RM con gadolinio intraarticular ofrece mejor detalle. La RM radial, en plano perpendicular al borde acetabular, también es útil.
Tratamiento conservador
Incluye reposo, antiinflamatorios no esteroideos (AINE), modificación de actividades, fisioterapia (FT) e inyección intraarticular (IIA) con anestésico/corticoide. Protocolos de FT de 12 semanas enfocados en estabilización del tronco y corrección de movimientos han mostrado resultados positivos. La IIA proporciona beneficio diagnóstico-terapéutico, con respuesta positiva en >90% de los casos según estudios.
Tratamiento quirúrgico
Indicado ante fallo del manejo conservador. Opciones incluyen desbridamiento, reparación y reconstrucción.
Desbridamiento del labrum
Consiste en resecar el tejido desgarrado. Aunque efectivo a corto plazo, es inferior a la reparación por pérdida del efecto de sello. El desbridamiento selectivo con preservación labral (DSPL) ofrece buenos resultados si el ancho residual es ≥4 mm.
Reparación del labrum
Técnica preferida para preservar la función labral. Incluye reparación en asa o de la base labral, sin diferencias significativas en resultados. La técnica de eversión-inversión busca optimizar el sello de vacío, con reportes favorables.
Reconstrucción del labrum
Indicada en labrum irreparable. Utiliza autoinjertos (banda iliotibial, ligamento redondo) o aloinjertos. Técnicas abiertas o artroscópicas han mostrado resultados prometedores, aunque se requieren estudios a largo plazo.
Resumen
El labrum acetabular es vital para la estabilidad articular y prevención de artritis. Los desgarros, frecuentemente vinculados a IFA, requieren diagnóstico preciso. El tratamiento inicial es conservador, reservando opciones quirúrgicas como reparación o reconstrucción según la viabilidad tisular. Futuras investigaciones deben establecer resultados a largo plazo y optimizar estrategias terapéuticas.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000020