Detección del Plano Intersegmentario en Segmentectomía Toracoscópica mediante Termografía Infrarroja

Detección del Plano Intersegmentario en Segmentectomía Toracoscópica mediante Termografía Infrarroja

La segmentectomía es un procedimiento quirúrgico reconocido como método efectivo para el tratamiento del cáncer de pulmón en etapas tempranas. Esta técnica busca preservar al máximo la función pulmonar mientras mantiene tasas de supervivencia posoperatoria comparables a las de resecciones más extensas. Sin embargo, su éxito depende de factores como la experiencia del cirujano, el conocimiento anatómico y la identificación precisa del plano intersegmentario durante la intervención. La delimitación de este plano es crítica, ya que determina los límites exactos para la resección.

Tradicionalmente, se han empleado dos métodos principales para identificar el plano intersegmentario. El primero, la técnica de «inflación-deflación», consiste en insuflar el pulmón tras ocluir el bronquio segmentario objetivo, creando un borde visible entre los segmentos inflados y desinflados. No obstante, este método requiere 10-15 minutos intraoperatorios, reduciendo la eficiencia y aumentando el riesgo. El segundo método utiliza inyecciones de verde de indocianina (intravenoso o intrabronquial) para resaltar el plano, pero conlleva riesgos de toxicidad y reacciones alérgicas.

Ante estas limitaciones, se requiere una alternativa más segura, rápida y confiable. Avances recientes en termografía infrarroja ofrecen una opción prometedora. Esta técnica de imagen no invasiva detecta diferencias térmicas en la superficie tisular. Basado en principios de circulación pulmonar, se hipotetiza que la temperatura de los segmentos ligados disminuye tras la oclusión arterial, diferencia visualizable mediante termografía.

Estudios en animales han validado esta hipótesis, mostrando una reducción de 1.5-2°C en tejido no perfundido. Un estudio piloto evaluó su aplicación en segmentectomías humanas, incluyendo dos pacientes con adenocarcinoma en estadio temprano (S1 en lóbulo superior derecho y S1+2 en izquierdo). Se realizaron reconstrucciones tridimensionales preoperatorias para planificación quirúrgica.

Intraoperatoriamente, tras ligar las arterias segmentarias, se insertó un detector termográfico infrarrojo mediante trócar endoscópico. Las imágenes capturadas mostraron disminuciones significativas: de 36.8°C a 34.7°C (primer paciente) y de 37.5°C a 35.3°C (segundo paciente), evidenciables a los 3 minutos post-ligadura. La insuflación pulmonar previa y una espera de 5 minutos acentuaron las diferencias térmicas.

Las imágenes delinearon claramente los límites 3D entre segmentos ligados y tejido normal, ofreciendo ventajas clave: eliminación de contraste tóxico, reducción del tiempo de espera, mayor precisión anatómica, facilidad de uso e integración con pasos quirúrgicos estándar. Comparado con el método de inflación-deflación, el límite termográfico fue más preciso y suave, aunque ligeramente menor, posiblemente por efectos de ventilación interalveolar a través de los poros de Kohn.

Las limitaciones incluyen el tamaño muestral reducido (2 casos), requiriendo estudios más amplios para validar ventajas, precisión y consistencia. No obstante, la termografía infrarroja representa un avance significativo en cirugía torácica, mejorando la precisión de resecciones y preservación funcional pulmonar.

En conclusión, esta técnica permite visualizar en tiempo real y 3D las diferencias térmicas tisulares, optimizando la eficiencia y seguridad de la segmentectomía. Su evolución continua podría consolidar su rol en el manejo del cáncer pulmonar temprano, beneficiando a los pacientes mediante mejores resultados quirúrgicos.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001806

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