Desequilibrio de Osteoprotegerina/Ligando del Receptor Activador del Factor Nuclear kappa B y Estrés Oxidativo en Pacientes con Síndrome de Apnea-Hipopnea Obstructiva del Sueño
El síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) es un trastorno del sueño caracterizado por episodios repetidos de apneas o hipopneas debido al estrechamiento de la vía aérea superior, lo que genera hipoxia intermitente crónica (HIC). La HIC asemeja un proceso de isquemia-reperfusión, produciendo un exceso de radicales libres de oxígeno mediante ciclos repetidos de hipoxia y reoxigenación, lo que altera el equilibrio entre los mecanismos prooxidantes y antioxidantes, generando estrés oxidativo. Este estrés oxidativo se considera un mecanismo clave en las alteraciones sistémicas asociadas al SAHOS, el cual se relaciona con diversas enfermedades como cardiopatías, diabetes y osteoporosis. Si bien se reconoce que el SAHOS se asocia con mayor incidencia de osteoporosis, los mecanismos moleculares subyacentes siguen siendo especulativos. Se postula que el estrés oxidativo desempeña un papel relevante en esta fisiopatología, y que la hipoxia per sé podría afectar el metabolismo óseo al alterar el equilibrio entre osteoblastos y osteoclastos.
El metabolismo óseo está regulado por el balance entre la osteoprotegerina (OPG) y el ligando del receptor activador del factor nuclear kappa B (RANKL). El RANKL es una citocina que promueve la diferenciación y activación de osteoclastos al unirse a su receptor RANK, estimulando la formación de osteoclastos maduros. La OPG actúa como receptor señuelo para RANKL, inhibiendo la resorción ósea al bloquear su señalización. La desregulación de este sistema favorece la resorción ósea y la osteoporosis. Estudios previos indican que el estrés oxidativo y la inflamación sistémica, presentes en el SAHOS, podrían alterar el equilibrio OPG/RANKL, contribuyendo a la pérdida ósea.
Este estudio evaluó los cambios en RANKL, OPG, estrés oxidativo y marcadores de metabolismo óseo en pacientes con SAHOS para explorar los mecanismos subyacentes a la pérdida ósea en esta población. Se incluyeron 48 pacientes varones con SAHOS confirmado por polisomnografía (PSG) y 20 controles varones sanos. La densidad mineral ósea (DMO) se midió mediante absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) en columna lumbar y cuello femoral. Se analizaron niveles séricos de RANKL, OPG, fosfatasa alcalina ósea específica (BAP), fosfatasa ácida tartratorresistente 5b (TRAP-5b) y capacidad antioxidante total (TAOC).
Los resultados mostraron que la DMO y los puntajes T en cuello femoral y columna lumbar fueron significativamente menores en el grupo SAHOS, indicando mayor pérdida ósea. Los niveles séricos de BAP (marcador de formación ósea) disminuyeron significativamente en SAHOS, mientras que TRAP-5b (marcador de resorción) no difirió entre grupos, sugiriendo que la reducción en la formación ósea —no el aumento en la resorción— sería el mecanismo principal de pérdida ósea en SAHOS. Además, los niveles de OPG y la razón OPG/RANKL fueron menores en SAHOS, reflejando un desequilibrio hacia la osteoclastogénesis. La TAOC también disminuyó en SAHOS, indicando una capacidad antioxidante comprometida.
El análisis de correlación reveló que la TAOC se asoció positivamente con BAP en SAHOS, sugiriendo que el estrés oxidativo podría afectar la formación ósea. Sin embargo, no se observaron correlaciones significativas entre TAOC y DMO, ni entre OPG (o la razón OPG/RANKL) y DMO o TAOC. Estos hallazgos indican que, aunque el estrés oxidativo contribuiría a la pérdida ósea mediante efectos sobre la formación, el papel del desbalance OPG/RANKL requiere mayor estudio.
El estudio también resaltó el posible rol de la hipoxia en la alteración del metabolismo óseo en SAHOS. La hipoxia puede aumentar la actividad osteoclástica e inhibir la proliferación y diferenciación de osteoblastos. La HIC en SAHOS podría, por tanto, inducir pérdida ósea mediante ambos mecanismos.
Entre las limitaciones del estudio se destaca la ausencia de correlación entre la razón OPG/RANKL y TAOC, lo que impidió confirmar su relación. Además, su diseño transversal no permitió evaluar cambios posteriores al tratamiento. Finalmente, la inclusión exclusiva de varones limita la generalización de los resultados. Se requieren estudios futuros con muestras más diversas y seguimiento longitudinal.
En conclusión, este estudio demuestra que los pacientes con SAHOS presentan menor capacidad antioxidante, asociada a reducción en la formación ósea, lo que sugiere un papel del estrés oxidativo en la pérdida ósea. El desequilibrio OPG/RANKL observado podría contribuir a alteraciones metabólicas óseas, aunque se necesitan más investigaciones para confirmarlo. Estos hallazgos enfatizan la importancia de abordar el estrés oxidativo y el metabolismo óseo en el manejo de pacientes con SAHOS, especialmente en aquellos con riesgo de osteoporosis.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000046