Desarrollo y validación de un nomograma genético-clínico-radiológico relacionado con la nutrición asociado con los síntomas conductuales y psicológicos de la enfermedad de Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer (EA) es la principal causa de demencia en adultos mayores, con una prevalencia global que se proyecta aumentará drásticamente para 2050. Los síntomas conductuales y psicológicos de la demencia (SCPD) son un componente significativo de la EA, afectando aproximadamente al 80% de los pacientes. Estos síntomas, que incluyen agitación, agresión, ansiedad, depresión y alteraciones del sueño y apetito, contribuyen al deterioro clínico y aumentan la carga del cuidador. A pesar de su prevalencia, los SCPD no se incluyen en los criterios diagnósticos de la EA, y los tratamientos actuales, como antidepresivos y antipsicóticos, muestran heterogeneidad en su eficacia y problemas de seguridad. Intervenciones no farmacológicas, como la musicoterapia, son prometedoras pero requieren más investigación. La patogénesis multifactorial de los SCPD, influenciada por factores biopsicosociales, dificulta el desarrollo de intervenciones efectivas. Estudios recientes destacan el papel potencial de la nutrición en la EA y los SCPD, sugiriendo que la dieta podría influir en la salud cerebral a través de vías biológicas.
Este estudio tuvo como objetivo desarrollar y validar un nomograma genético-clínico-radiológico para evaluar los SCPD en pacientes con EA, incorporando factores relacionados con el metabolismo lipídico, estado nutricional y estructura cerebral. Se utilizaron datos de la Cohorte China de Imagen, Biomarcadores y Estilo de Vida (CIBL), un estudio prospectivo que evalúa factores de riesgo, biomarcadores y neuroimagen en población china con EA. Se incluyeron 165 pacientes con EA, con datos recolectados entre el 1 de junio de 2021 y el 31 de marzo de 2022 para el desarrollo del modelo, y entre el 1 de junio de 2022 y el 1 de febrero de 2023 para validación externa.
Los criterios de inclusión fueron: edad entre 55 y 85 años, cumplir con los criterios diagnósticos de EA probable del National Institute on Aging Alzheimer’s Association (2011 o 2018), deterioro cognitivo objetivo según el Mini-Examen del Estado Mental (MMSE) y la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA), y declive significativo en actividades diarias según la escala de Actividades de la Vida Diaria (AVD). Los criterios de exclusión incluyeron otras enfermedades neurodegenerativas, trastornos del sistema nervioso central, antecedentes psiquiátricos, traumatismo craneoencefálico, consumo de drogas, enfermedades sistémicas y falta de datos clínicos, genéticos o de imagen.
Se utilizó un diseño de casos y controles anidado, con 110 pacientes con EA y SCPD apareados por edad y sexo con 55 controles sin SCPD. Se recolectaron datos demográficos, evaluaciones neuropsicológicas, polimorfismos de nucleótido único (SNP) de genes de riesgo de EA y volúmenes cerebrales regionales. Las evaluaciones incluyeron MMSE, MoCA, Inventario Neuropsiquiátrico (NPI), AVD, Mini-Evaluación Nutricional (MNA) e Inventario de Carga del Cuidador (CBI). Los datos genéticos se analizaron con un array Illumina WeGene V3 personalizado, y se realizó resonancia magnética estructural para medir volúmenes cerebrales.
Los análisis univariados y multivariados identificaron factores asociados a SCPD. El análisis univariado mostró diferencias significativas en MMSE, MoCA, AVD, MNA y CBI entre grupos. Los SNP en COMT rs4680, CETP rs708272 y CETP rs1800775 también se asociaron significativamente. Los volúmenes cerebrales de ínsula, tronco encefálico, putamen, amígdala, núcleo accumbens (NAc) e hipotálamo difirieron entre grupos.
El análisis multivariado identificó cuatro factores independientes: variante CETP rs1800775, menor puntuación MNA, mayor puntuación CBI y volumen reducido de tronco encefálico. Estos se integraron en un nomograma para evaluar la probabilidad de SCPD. La validación interna con remuestreo bootstrap (1000 iteraciones) mostró un área bajo la curva ROC de 0.925. La validación externa mostró un área de 0.791. Las curvas de calibración y análisis de decisión clínica confirmaron aplicabilidad clínica.
La variante CETP rs1800775, relacionada con metabolismo lipídico, incrementó el riesgo de SCPD. Aunque no se observó mediación directa de la desnutrición, estudios previos vinculan CETP con regulación nutricional. La atrofia del tronco encefálico también se asoció a SCPD, probablemente por su rol en conducta alimentaria y equilibrio energético, mediado por regiones como núcleo del tracto solitario (NTS), núcleos del rafe, locus coeruleus (LC) y área tegmental ventral (VTA).
Los hallazgos destacan el impacto multidimensional de la nutrición en SCPD, integrando genes, estado nutricional y estructuras cerebrales. El nomograma ofrece una herramienta para detección temprana e intervención personalizada. Limitaciones incluyen el diseño observacional, falta de estudios de asociación genómica amplia y biomarcadores séricos de lípidos para confirmar mecanismos. Además, se analizó el volumen total del tronco encefálico, no subregiones específicas.
En conclusión, este estudio desarrolló y validó un nomograma genético-clínico-radiológico para evaluar SCPD en EA, demostrando discriminación, calibración y aplicabilidad clínica excelentes. Los resultados subrayan el papel de la nutrición en SCPD y aportan nuevas perspectivas para su manejo. Se necesitan estudios multicéntricos para validar el modelo y explorar características funcionales de regiones cerebrales metabólicas.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000002914