Complicaciones perinatales y resultados neonatales tras tecnología de reproducción asistida: Un estudio de cohorte retrospectivo
La tecnología de reproducción asistida (TRA) se ha convertido en un método ampliamente utilizado para tratar la infertilidad desde el nacimiento de Louise Brown en 1978. Con millones de bebés nacidos mediante TRA a nivel mundial, han surgido preocupaciones sobre su seguridad y posibles resultados adversos. Este estudio de cohorte retrospectivo buscó explorar las asociaciones entre la TRA y complicaciones gestacionales/perinatales, así como resultados neonatales, comparados con la concepción espontánea. El estudio se realizó en el Beijing Obstetrics and Gynecology Hospital, Capital Medical University, entre enero de 2013 y diciembre de 2015, incluyendo 2256 embarazos por TRA y 6768 embarazos espontáneos emparejados.
El grupo de TRA se dividió en subgrupos de fertilización in vitro (FIV) e inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) según el modo de fertilización, y en transferencia de embriones frescos (TE) o congelados (FET) según el método de transferencia. Los resultados primarios incluyeron complicaciones gestacionales, perinatales y neonatales. Los datos se analizaron mediante análisis univariado y regresión logística multivariada, ajustando por edad materna, gravidez, paridad, educación materna, tabaquismo, consumo de alcohol e índice de masa corporal (IMC).
Los resultados mostraron que los embarazos por TRA presentaron mayor incidencia de diabetes mellitus gestacional (DMG; OR 1,88; IC 95%: 1,56–2,27), hipertensión gestacional (OR 2,18; IC 95%: 1,83–2,60) y colestasis intrahepática del embarazo (CIE) (OR 2,79; IC 95%: 2,15–3,64) en comparación con los controles. Estas asociaciones se mantuvieron en embarazos únicos. En embarazos gemelares, solo la incidencia de CIE fue significativamente mayor.
Entre las complicaciones perinatales, el desprendimiento de placenta (OR 2,14; IC 95%: 1,33–3,45), la rotura prematura de membranas (RPM; OR 1,24; IC 95%: 1,06–1,45), la hemorragia posparto (OR 2,89; IC 95%: 2,33–3,59) y el polihidramnios (OR 2,01; IC 95%: 1,29–3,16) fueron más frecuentes en el grupo de TRA. En embarazos únicos, estos resultados fueron similares, excepto para RPM y polihidramnios. No hubo diferencias significativas en embarazos gemelares.
En neonatos, el parto pretérmino (OR 4,29; IC 95%: 3,84–4,80) y el bajo peso al nacer (OR 1,72; IC 95%: 1,42–2,08) fueron más comunes en embarazos únicos por TRA, sin diferencias en gemelares. Las complicaciones fueron consistentes entre los subgrupos FIV e ICSI. Los subgrupos FET y TE mostraron riesgos similares, excepto en desprendimiento de placenta, menos frecuente en FET.
El análisis estratificado por paridad mostró que las nulíparas en TRA tuvieron mayor incidencia de hipertensión gestacional, DMG, CIE, desprendimiento placentario, hemorragia posparto y polihidramnios. Las multíparas en TRA presentaron mayor riesgo de hipertensión gestacional y placenta previa completa.
Al estratificar por edad materna, las mujeres <35 años en TRA mostraron mayor riesgo de complicaciones como hipertensión gestacional, DMG y CIE. En ≥35 años, estos riesgos persistieron. Los resultados neonatales adversos fueron significativos en ambos grupos etarios.
Al comparar métodos de TRA, los embarazos por FIV presentaron mayor incidencia de hipertensión gestacional, DMG, CIE y RPM frente a ICSI. Ambos métodos de transferencia (FET y TE) aumentaron significativamente las complicaciones, excepto en desprendimiento placentario (menor en FET).
El estudio concluye que los embarazos por TRA se asocian con mayor riesgo de complicaciones perinatales y neonatales adversas. Los embarazos múltiples y los factores subyacentes de infertilidad contribuyen a estos riesgos. Se recomienda promover la transferencia electiva de un único embrión (SET) y realizar estudios prospectivos multicéntricos que incluyan causas de esterilidad y niveles endocrinos basales.
Limitaciones: diseño retrospectivo, datos monocéntricos y falta de información sobre causas de infertilidad. Futuras investigaciones deberían considerar estudios prospectivos con mayor tamaño muestral y datos de inseminación intrauterina (IIU).
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000484