Características Fenotípicas y Genotípicas en Pacientes Chinos con Síndrome de Leigh
El síndrome de Leigh, un trastorno neurológico grave, se caracteriza por neurodegeneración progresiva y se asocia frecuentemente con mutaciones en el ADN mitocondrial (ADNmt) o nuclear (ADNn). El estudio de Yu et al. analizó retrospectivamente a 13 pacientes pediátricos con síndrome de Leigh en un centro de China durante 17 años. Los autores concluyeron que los pacientes con oftalmoplejía, debilidad muscular, ataxia e insuficiencia respiratoria deben ser evaluados para mutaciones en el ADNmt. Además, recomendaron la determinación de lactato en líquido cefalorraquídeo (LCR) y neuroimagen en casos sospechosos. Sin embargo, se identificaron limitaciones y áreas de mejora en el estudio.
El diseño retrospectivo es una limitación significativa. Los estudios retrospectivos carecen de recopilación de datos exhaustiva, ya que no todas las investigaciones se realizaron de manera uniforme. Esto genera hallazgos parcialmente representativos del síndrome. La naturaleza retrospectiva también reduce la confiabilidad de las conclusiones sobre la frecuencia de características fenotípicas específicas, limitando la generalización de los resultados.
Otra limitación crítica es la ausencia de datos de seguimiento. El estudio ofrece una perspectiva transversal, que puede no reflejar la progresión de las enfermedades mitocondriales (EM). Dado que las EM son progresivas, comprender el fenotipo en etapas avanzadas es crucial para conclusiones sobre expresión fenotípica, pronóstico y desenlace. Los datos de seguimiento hubieran aportado información valiosa sobre la evolución y manejo a largo plazo.
El estudio tampoco investigó a familiares de primer grado, dejando incierto el modo de transmisión de las mutaciones. Aproximadamente el 75% de las mutaciones en ADNmt son hereditarias y de transmisión materna. Determinar si las mutaciones fueron heredadas o esporádicas es esencial para el asesoramiento genético. La información sobre el estado mutacional de las madres, las tasas de heteroplasmia y sus manifestaciones clínicas hubiera enriquecido la comprensión de la base genética.
No se reportó la presencia o ausencia de episodios similares a accidentes cerebrovasculares (EACV) en la cohorte. Los EACV se han documentado en algunos pacientes con síndrome de Leigh, y su ocurrencia podría ofrecer información diagnóstica y pronóstica. Particularmente, el paciente 1, portador de la variante m.3243A>G en el gen MT-TK, es relevante. Esta variante causa MELAS (Encefalomiopatía Mitocondrial, Acidosis Láctica y EACV) en el 80% de los casos, y el 70% de los pacientes con MELAS experimentan al menos un EACV. Sin embargo, esta información no fue proporcionada.
Un hallazgo interesante fue la presencia de hipertrabeculación ventricular izquierda (HTVI) en el paciente No. 7. La HTVI, también conocida como no compactación, es una manifestación cardíaca rara en el síndrome de Leigh. Estos pacientes tienen riesgo de arritmias ventriculares, tromboembolismo, insuficiencia cardíaca o muerte súbita, requiriendo vigilancia cardiológica estrecha. El estudio no detalló el desenlace del paciente No. 7, incluyendo complicaciones o tratamientos cardíacos. Además, dado que la HTVI puede presentarse en otros familiares, hubiera sido relevante evaluar su presencia.
La ausencia de mutaciones en ADNn en esta cohorte pediátrica es inusual, ya que las EM en niños suelen asociarse a mutaciones en genes nucleares. En adultos, las mutaciones en ADNmt son más frecuentes. La falta de mutaciones en ADNn plantea interrogantes sobre la heterogeneidad genética del síndrome de Leigh en esta población. Además, la ausencia de epilepsia en los 13 pacientes es atípica, ya que es una característica común en otros estudios. Se desconoce si esto se debe a dietas específicas, tratamientos (antioxidantes, vitaminas) u otros factores. Información sobre la medicación actual de los pacientes hubiera sido útil.
La dependencia del estudio en lactato y proteínas elevadas en LCR como marcadores diagnósticos es cuestionable. Estas alteraciones son inespecíficas y se observan en diversas EM, como el síndrome de Kearns-Sayre y MELAS. Por lo tanto, su valor diagnóstico para el síndrome de Leigh es limitado. Los criterios diagnósticos principales deben incluir lesiones cerebrales subcorticales simétricas y características fenotípicas compatibles con una EM.
En conclusión, el estudio de Yu et al. aporta información valiosa sobre las características fenotípicas y genotípicas del síndrome de Leigh en pacientes chinos, pero presenta limitaciones. Un diseño prospectivo, datos de seguimiento, evaluación de familiares y reporte detallado de EACV y desenlaces cardíacos mejorarían su rigor. La ausencia de mutaciones en ADNn y epilepsia merecen mayor investigación. Abordar estas limitaciones permitiría una comprensión más robusta del síndrome en esta población.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000090