Características dermatoscópicas del melanoma lentiginoso acral in situ
El melanoma lentiginoso acral (MLA) es un subtipo de melanoma que se presenta predominantemente en palmas, plantas y lechos ungueales. Es el tipo más común de melanoma cutáneo en poblaciones asiáticas, y su diagnóstico temprano representa un desafío debido a su localización anatómica única y características iniciales sutiles. La detección precoz es crucial para mejorar el pronóstico, ya que un retraso en el diagnóstico puede asociarse a enfermedad avanzada y mayor mortalidad. La dermatoscopia, técnica de imagen no invasiva, ha mejorado significativamente la precisión diagnóstica del MLA, incluso en estadios iniciales como el melanoma in situ. Este artículo analiza las características dermatoscópicas del MLA in situ, ilustradas mediante un caso clínico, y discute su relevancia clínica.
Presentación del caso
Mujer de 57 años consultó por una mácula pigmentada en el pie izquierdo, de 5 meses de evolución y crecimiento progresivo. La lesión era asintomática, sin dolor ni molestias. Al examen físico se observó una placa marrón clara de 10 mm × 8 mm, con bordes irregulares y presencia de múltiples tonalidades. La morfología clínica suscitó sospecha de melanoma, indicándose dermatoscopia.
Hallazgos dermatoscópicos
La evaluación dermatoscópica reveló características clave de MLA in situ. Destacó el patrón paralelo de las crestas, considerado el signo principal del MLA temprano. Este patrón muestra pigmentación que sigue los relieves epidérmicos, reflejando la proliferación de melanocitos atípicos en la capa basal. Su especificidad es del 99% y su valor predictivo positivo del 84% para MLA, consolidándolo como marcador diagnóstico confiable.
Adicionalmente, se identificó pigmentación difusa irregular, con áreas heterogéneas de marrón de distintas intensidades (especificidad: 96.6%). Otros hallazgos incluyeron puntos y glóbulos periféricos (agrupaciones de melanocitos) y estructuras de regresión, indicativas de zonas de involución tumoral. La lesión también presentó un área rojo-lechosa y erosión superficial, hallazgos más frecuentes en melanomas invasivos pero posibles en estadios iniciales.
La imagen dermatoscópica resaltó además poros ecrinos (puntos blanquecinos distribuidos regularmente), estructuras anatómicas normales en piel acral que adquieren valor diagnóstico cuando se alteran.
Confirmación histopatológica e inmunohistoquímica
Tras escisión quirúrgica, el análisis histopatológico confirmó MLA in situ. El estudio microscópico mostró nidos confluentes de melanocitos atípicos con núcleos hipercromáticos en la capa basal, sin invasión dérmica. La tinción inmunohistoquímica evidenció positividad para HMB-45 (marcador de melanoma) y negatividad para S-100, patrón compatible con MLA.
Relevancia clínica de la dermatoscopia en MLA
El diagnóstico temprano del melanoma sigue siendo un reto. La dermatoscopia ha mejorado la precisión diagnóstica, especialmente en regiones acrales. Si bien los criterios dermatoscópicos clásicos se basan en lesiones invasivas, el patrón paralelo de las crestas y la pigmentación difusa irregular son altamente específicos para MLA in situ, permitiendo identificación en etapas curables.
En este caso, la coexistencia de signos típicos (patrón paralelo) y atípicos (área rojo-lechosa) subraya la necesidad de evaluar exhaustivamente todas las características dermatoscópicas, ya que hallazgos inusuales podrían indicar mayor agresividad.
Implicaciones en la práctica dermatológica
Este caso resalta el papel crucial de la dermatoscopia en poblaciones con alta prevalencia de MLA, como Asia. El patrón paralelo de las crestas debe considerarse criterio diagnóstico clave en evaluación de lesiones acrales pigmentadas. No obstante, la presencia de características atípicas sugiere que el espectro dermatoscópico del MLA in situ podría ser más amplio, requiriendo estudios adicionales para refinar los criterios diagnósticos en poblaciones específicas.
Conclusión
El melanoma lentiginoso acral in situ plantea desafíos diagnósticos por sus características sutiles. El patrón paralelo de las crestas y la pigmentación difusa irregular son hallazgos dermatoscópicos específicos que permiten detección temprana. Sin embargo, la presencia de signos atípicos exige una evaluación integral. El avance en dermatoscopia seguirá optimizando el manejo del MLA, reduciendo su impacto en mortalidad y economía sanitaria.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000386