Características clínicas de pacientes hospitalizados con COVID-19

Características clínicas de pacientes hospitalizados con enfermedad por coronavirus 2019 indican disfunción tubular proximal potencial

La enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), causada por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), surgió en Wuhan, China, en diciembre de 2019. Esta enfermedad altamente infecciosa se manifiesta principalmente como neumonía, pero también se ha asociado con daños sistémicos, incluyendo disfunción renal. La enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA2) actúa como receptor celular para el SARS-CoV-2, y su expresión es predominante en los túbulos proximales del riñón. Este estudio tuvo como objetivo analizar retrospectivamente datos clínicos de pacientes hospitalizados con COVID-19 para identificar evidencia de daño tubular proximal.

Métodos
El estudio se realizó en la rama Sino-Francesa del Hospital Tongji en Wuhan, China, del 28 de enero al 10 de febrero de 2020. Los pacientes fueron diagnosticados y clasificados según el «Protocolo de Diagnóstico y Tratamiento para Neumonía por Coronavirus Novel (Versión 4)». Se excluyeron aquellos con antecedentes de enfermedad renal crónica (ERC) o resultados anormales de análisis de orina en los tres meses previos. El estudio cumplió con la Declaración de Helsinki y fue aprobado por la Junta de Revisión Institucional del Hospital Tongji.

Se revisaron registros médicos electrónicos, notas de enfermería y resultados de laboratorio. Los datos incluyeron edad, sexo, antecedentes de enfermedades crónicas, días desde el inicio de síntomas hasta la hospitalización y valores de laboratorio al ingreso. La tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) se calculó mediante la ecuación CKD-EPI. La hematuria y proteinuria se definieron como más de 1+ de hemoglobina o proteína en tiras reactivas de orina.

Resultados
Se incluyeron 93 pacientes con COVID-19: 22 (23,7%) casos comunes y 71 (76,3%) graves. La mediana de edad fue 60 años (RIC: 46–68 años). La duración mediana desde el inicio de síntomas hasta la hospitalización fue de 9,0 días (RIC: 6,0–11,0 días). Entre los pacientes, 46 (49,5%) tenían comorbilidades, principalmente hipertensión (34 [36,6%]) y diabetes (13 [14,0%]).

Los pacientes varones (n = 41) mostraron niveles más bajos de sodio sérico (136,8 ± 3,7 vs. 139,0 ± 2,9 mmol/L; t = 3,191, P = 0,002) y TFGe (86,7 ± 20,6 vs. 96,8 ± 19,7 mL·min⁻¹·1,73 m⁻²; t = 2,384, P = 0,019) en comparación con las mujeres (n = 52). También presentaron niveles más altos de potasio sérico (4,3 ± 0,5 vs. 4,1 ± 0,4 mmol/L; t = -2,044, P = 0,044) y proteína C reactiva de alta sensibilidad (hs-CRP) (46,0 [23,8–140,0] vs. 34,9 [8,5–60,0] mg/L; Z = -2,364, P = 0,018). La hiponatremia se observó en 24 (25,8%) pacientes, con mayor incidencia en varones (16 [39,0%] vs. 8 [15,4%]; χ² = 6,691, P = 0,010).

En 79 pacientes con análisis de orina, se detectó proteinuria en 27 (34,2%) y hematuria en 16 (20,3%). Todos los casos de proteinuria fueron leves (+ a ++), predominantemente en casos graves (92,6% vs. 3,8%; χ² = 6,958, P = 0,008). Los pacientes con proteinuria mostraron niveles más bajos de sodio sérico (136,8 ± 3,7 vs. 139,0 ± 3,0 mmol/L; t = 2,793, P = 0,007) y mayor incidencia de hematuria (37,0% vs. 11,5%; χ² = 7,154, P = 0,007).

La glucosuria se identificó en 11 (13,9%) pacientes, incluidos 8 no diabéticos con glucemia en ayunas normal, sugiriendo daño tubular proximal.

Discusión
La expresión renal de ECA2 explica la posible afectación tubular en COVID-19. Los hallazgos de glucosuria renal, proteinuria leve e hiponatremia apoyan esta hipótesis. La mayor gravedad en pacientes con proteinuria sugiere su utilidad como marcador pronóstico. Las limitaciones incluyen el diseño retrospectivo y la falta de biomarcadores tubulares específicos.

Conclusión
Los pacientes varones con COVID-19 presentaron menor TFGe y mayor incidencia de hiponatremia. La presencia de glucosuria, proteinuria leve y alteraciones electrolíticas indica daño tubular proximal potencial, destacando la necesidad de monitorización renal en estos pacientes.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000000945

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