Características Clínicas de Pacientes con Enfermedad de la Neurona Motora y Tumores Concurrentes
La enfermedad de la neurona motora (ENM) es un trastorno neurodegenerativo progresivo y fatal que afecta las neuronas motoras superiores e inferiores, así como el tracto piramidal. A pesar de investigaciones exhaustivas, la etiología de la ENM sigue siendo desconocida y las opciones terapéuticas son limitadas. Una forma rara de ENM es el síndrome paraneoplásico (SPN), que imita los síntomas clínicos de la ENM y se asocia con diversos tipos de cáncer, como cáncer de mama, pulmón y linfoma. La relación entre ENM y cáncer es compleja: algunos estudios epidemiológicos no sugieren asociación entre cánceres específicos y el riesgo de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), mientras que otros indican un menor riesgo general de cáncer en pacientes con ELA. Sin embargo, la prevalencia de tumores en pacientes chinos con ENM y las características clínicas de aquellos con neoplasias concurrentes siguen sin clarificarse.
Para abordar este vacío, se realizó un estudio en el Hospital Tercero de la Universidad de Pekín (HTUP) entre enero de 2010 y diciembre de 2016, incluyendo a 1751 pacientes diagnosticados con ENM según los criterios revisados de El Escorial. Estos pacientes fueron seguidos trimestralmente mediante entrevistas telefónicas o presenciales, definiéndose el punto final como muerte o necesidad de ventilación mecánica invasiva. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética del HTUP, y se obtuvo consentimiento informado por escrito de todos los participantes.
De los 1751 pacientes, 28 (1,6%) presentaron tumores concurrentes, una proporción inferior al 8,7% o 10,1% reportado en otros estudios, lo que sugiere posibles subdiagnósticos. Las neoplasias más frecuentes fueron cáncer de pulmón (n = 8), linfoma (n = 3), cáncer de mama (n = 3), cáncer de tiroides (n = 2), cáncer de esófago (n = 2) y cáncer gástrico (n = 2). Un paciente presentó cáncer de esófago y renal simultáneamente. La prevalencia de cáncer de pulmón, mama y linfoma concuerda con estudios previos, mientras que el cáncer de tiroides se ha reportado escasamente en asociación con ENM.
El 64,3% (n = 18) de los pacientes con tumores fueron diagnosticados con cáncer después del diagnóstico inicial de ENM, con un intervalo mediano de 20 meses. Además de síntomas motores, el 14,3% (n = 4) presentó alteraciones sensitivas (dolor severo), otro 14,3% (n = 4) mostró deterioro cognitivo o afectivo, y el 7,1% (n = 2) tuvo disfunción vesical o intestinal. Estos hallazgos respaldan la idea de que la ENM es una enfermedad multisistémica con afectación extramotora. Estudios previos reportan que 15-45% de los pacientes con ENM desarrollan trastornos ejecutivos o conductuales, y más del 60% experimentan síntomas sensitivos o disfunción autonómica.
El diagnóstico de tumores en ENM resultó desafiante: solo el 18% de los pacientes se sometió a punción lumbar, y las tasas de positividad para marcadores tumorales (16,7%) y anticuerpos onconeuronales (5,3%) fueron bajas, evidenciando la necesidad de biomarcadores más sensibles.
Al comparar pacientes con y sin tumores, se observó que la edad de inicio fue significativamente mayor en aquellos con neoplasias (61,9 vs. 51,5 años). Mediante emparejamiento por puntaje de propensión (4:1), el análisis de supervivencia de Kaplan-Meier mostró que los pacientes con tumores tuvieron una supervivencia más prolongada (P = 0,006), confirmada por un modelo de riesgos proporcionales de Cox (HR: 0,216; IC95%: 0,065–0,715; P = 0,012). Factores como síndromes de inicio focal (p. ej., ELA bulbar aislada) y estabilización tras terapias antitumorales o inmunoterapias podrían explicar esta diferencia.
Entre los 28 pacientes con tumores, uno cumplió criterios definitivos de SPN (anticuerpo anfifisina positivo) y 12 fueron clasificados como SPN posible. Cuatro casos presentaron síntomas extrapiramidales. Los tumores más comunes en estos pacientes fueron cáncer de pulmón (n = 4) y tumores hematológicos (n = 3).
En conclusión, este estudio describe características clínicas distintivas en pacientes con ENM y tumores concurrentes, resaltando diferencias en la progresión y supervivencia. Aunque estos casos son infrecuentes, se requieren más investigaciones para dilucidar los mecanismos subyacentes y optimizar estrategias diagnósticas y terapéuticas.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001207