Captura precisa de células endometriales circulantes en la endometriosis

Captura precisa de células endometriales circulantes en la endometriosis

La endometriosis (EM) es una enfermedad ginecológica benigna compleja caracterizada por la presencia de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina. A pesar de su naturaleza benigna, la EM exhibe comportamientos biológicos malignos, como crecimiento invasivo, metástasis a distancia y altas tasas de recurrencia. La enfermedad afecta aproximadamente al 10-15% de las mujeres en edad reproductiva, con un estimado de 190 millones de mujeres en todo el mundo que padecen síntomas como dolor pélvico, dismenorrea, infertilidad y formación de nódulos o masas pélvicas. El diagnóstico de EM suele retrasarse debido a la falta de biomarcadores específicos, y el estándar de oro sigue siendo la laparoscopia, un método invasivo y no siempre accesible, lo que subraya la necesidad de métodos diagnósticos no invasivos.

En los últimos años, las células endometriales circulantes (CEC) han surgido como un potencial biomarcador para la EM. Estas células, detectadas en sangre periférica de pacientes con EM, podrían ofrecer información sobre la progresión de la enfermedad y una herramienta diagnóstica no invasiva. Estudios previos lograron detectar CEC mediante métodos de microfluídica, pero estas técnicas estaban limitadas por el tamaño celular, omitiendo células más pequeñas. Además, las células vasculares endoteliales circulantes (CVEC) en sangre periférica, con características similares a las CEC, complicaban su identificación precisa. Este estudio superó estas limitaciones mediante el uso de un método avanzado, subtraction enrichment e hibridación inmunofluorescente in situ (SE-iFISH), para capturar CEC de manera precisa y explorar su relación con el curso clínico de la EM.

Métodos

Se incluyeron 34 pacientes con EM y 12 controles sin EM. Se recolectaron muestras de sangre venosa periférica de pacientes hospitalizadas en el Peking University People’s Hospital. Los criterios de inclusión para las pacientes con EM fueron diagnóstico confirmado por laparoscopia, ausencia de embarazo, lactancia o menopausia, sin antecedentes de otros tumores o enfermedades hematológicas, y sin uso de hormonas esteroideas en los tres meses previos. El grupo control incluyó pacientes con condiciones ginecológicas benignas y voluntarias sanas.

El método SE-iFISH se empleó para detectar CEC y CVEC en sangre periférica. Este método implica: 1) subtraction enrichment para eliminar eritrocitos, leucocitos y CVEC; 2) inmunotinción para identificar CEC mediante la expresión de receptores de estrógeno (RE) y progesterona (RP); y 3) hibridación fluorescente in situ (FISH) para determinar la ploidía del cromosoma 8 en las células capturadas. SE-iFISH permite capturar células de todos los tamaños, superando las limitaciones de métodos previos basados en filtración por tamaño.

Resultados

El estudio detectó exitosamente CEC en sangre periférica de pacientes con EM mediante SE-iFISH. La tasa de detección de CEC en pacientes con EM fue del 58,8%, significativamente mayor que el 16,7% en controles. Al estratificar por características clínicas, la tasa aumentó al 94,4% en pacientes con EM rápidamente progresiva (definida por empeoramiento del dolor pélvico o dismenorrea y aumento del tamaño de masas ováricas en los últimos seis meses). En contraste, la tasa fue solo del 18,8% en pacientes con EM inactiva (síntomas estables o leves).

El análisis del tamaño de las CEC reveló que el 63,5% tenían diámetros menores a 5 micrómetros, mientras que el 36,5% eran mayores. Esto resalta la importancia de capturar células pequeñas, omitidas en métodos previos. Además, el 44,4% de las CEC presentaron aneuploidía en el cromosoma 8, principalmente subtipos tetraploides y poliploides.

Se observó una correlación significativa entre el número de CEC y CVEC en pacientes con EM (coeficiente de correlación: 0,6704), sugiriendo que las CEC podrían asociarse con mayor actividad vascular en la EM. Sin embargo, no hubo asociación significativa entre el número de CEC y el estadio de la EM, indicando que las CEC estarían más relacionadas con la actividad que con la severidad de la enfermedad.

Discusión

La captura precisa de CEC mediante SE-iFISH aporta nuevos insights sobre la fisiopatología de la EM. La detección de CEC en pacientes con EM activa, especialmente durante la fase proliferativa del ciclo menstrual, apoya la teoría de que fragmentos endometriales liberados durante la menstruación ingresarían al torrente sanguíneo e implantarían en sitios distantes, formando lesiones de EM.

La alta proporción de CEC pequeñas subraya la necesidad de métodos que capturen células de todos los tamaños. La aneuploidía en CEC, común en cáncer, refuerza la naturaleza «pseudomaligna» de la EM. Esto podría tener implicaciones en la detección temprana de transformación maligna, una complicación rara pero grave de la EM.

Clínicamente, las CEC podrían servir como biomarcador dinámico para identificar pacientes con riesgo de progresión y guiar terapias personalizadas. Su detección en EM activa sugiere utilidad en la intervención temprana.

Limitaciones y perspectivas futuras

El tamaño reducido de la muestra y la predominancia de pacientes con EM ovárica limitan la generalización. Futuros estudios deberían incluir poblaciones más diversas y explorar el pronóstico a largo plazo de pacientes con CEC, especialmente en EM inactiva. Además, investigar el papel de las CEC en dismenorrea adolescente podría permitir diagnósticos tempranos y reducir el retraso actual.

Conclusión

La captura precisa de CEC mediante SE-iFISH representa un avance significativo en la investigación de la EM. La detección de CEC en pacientes con enfermedad activa ofrece perspectivas novedosas sobre su fisiopatología y un biomarcador potencial para diagnóstico temprano. La presencia de células pequeñas y aneuploides enfatiza la importancia de abordar la heterogeneidad celular y la inestabilidad genómica en la EM. Futuras investigaciones deberán validar estos hallazgos, explorar su utilidad clínica y optimizar estrategias terapéuticas, reduciendo la carga de esta enfermedad compleja.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000002910

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