Cambios en la fuerza muscular y riesgo de ECV en adultos chinos mayores

Cambios en la fuerza muscular y riesgo de enfermedad cardiovascular en adultos de mediana y mayor edad en China: evidencia de un estudio de cohorte prospectivo

La enfermedad cardiovascular (ECV) sigue siendo la principal causa de mortalidad global, lo que exige estrategias efectivas para la identificación temprana de riesgos y la intervención. Aunque factores de riesgo tradicionales como la hipertensión y la diabetes son predictores bien establecidos, su capacidad predictiva disminuye en poblaciones mayores. Investigaciones recientes destacan el potencial de la fuerza muscular como un biomarcador novedoso y de fácil medición para el riesgo de ECV. Este estudio utiliza datos longitudinales del Estudio Longitudinal de Salud y Jubilación en China (CHARLS) para explorar la asociación entre cambios dinámicos en la fuerza muscular y la incidencia de ECV en adultos chinos de mediana y mayor edad.

Diseño del estudio y población
El estudio empleó datos de CHARLS, una cohorte representativa a nivel nacional de adultos chinos ≥45 años, abarcando cuatro oleadas (2011, 2013, 2015 y 2018). Se excluyeron participantes con ECV, cáncer, o enfermedades hepáticas/renales al inicio. Se analizó una cohorte final de 6.608 individuos, con seguimiento de cambios en fuerza muscular y eventos incidentes de ECV. La fuerza muscular se evaluó mediante fuerza de prensión manual (FP) y tiempo de levantamiento de silla (TLS). La baja fuerza se definió como FP <28 kg (hombres) o <18 kg (mujeres), o TLS ≥12 segundos. Los participantes se categorizaron en cuatro grupos según cambios en la fuerza entre 2011 (Oleada 1) y 2013 (Oleada 2):

  • Normal-Normal (N–N): Fuerza normal en ambas oleadas.
  • Baja-Normal (B–N): Baja fuerza en Oleada 1, normal en Oleada 2.
  • Normal-Baja (N–B): Fuerza normal en Oleada 1, baja en Oleada 2.
  • Baja-Baja (B–B): Baja fuerza en ambas oleadas.

Resultados principales y covariables
El desenlace primario fue ECV incidente, incluyendo enfermedad cardiaca (p. ej., enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca) o accidente cerebrovascular autodeclarados y diagnosticados por médicos durante el seguimiento (2015 y 2018). Las covariables incluyeron edad, sexo, índice de masa corporal (IMC), tabaquismo, consumo de alcohol, hipertensión, diabetes y dislipidemia. Se emplearon modelos de riesgos proporcionales de Cox ajustados para estimar razones de riesgo (HR) e intervalos de confianza (IC) del 95%.

Hallazgos clave
Tras una mediana de seguimiento de 5.0 años, se identificaron 1.164 casos incidentes de ECV (869 enfermedades cardiacas, 384 accidentes cerebrovasculares). Comparado con el grupo N–N, se observaron aumentos progresivos en el riesgo:

  • Grupo B–N: HR = 1.20 (IC 95%: 1.01–1.43).
  • Grupo N–B: HR = 1.35 (IC 95%: 1.14–1.60).
  • Grupo B–B: HR = 1.76 (IC 95%: 1.49–2.07).

Patrones similares surgieron para enfermedad cardiaca (HR = 1.64 en B–B; IC 95%: 1.36–1.98) y accidente cerebrovascular (HR = 1.91 en B–B; IC 95%: 1.45–2.52). Los participantes que mejoraron de baja a normal fuerza (B–N) aún mostraron riesgo elevado, aunque menor que aquellos con fuerza baja sostenida.

Análisis de subgrupos y sensibilidad
La estratificación por edad, sexo e IMC reveló asociaciones consistentes:

  • Edad: Riesgos elevados en <60 y ≥60 años.
  • Sexo: Asociaciones similares en hombres y mujeres, más fuertes en mujeres (HR = 1.88 en B–B vs. 1.56 en hombres).
  • IMC: Riesgos comparables en normopeso y sobrepeso/obesidad.

Análisis de sensibilidad confirmaron la robustez:

  • Ajustes por covariables temporales (p. ej., IMC, tabaquismo en oleadas 1–2) no alteraron resultados.
  • Exclusión de ECV incidente en Oleada 3 mantuvo HR consistentes.
  • Eliminación de participantes con diabetes basal (n=305) mantuvo asociaciones significativas (HR = 1.79 en B–B).

Mecanismos e implicaciones
La disminución de la fuerza muscular refleja procesos sistémicos de envejecimiento, como inflamación, estrés oxidativo y desregulación metabólica. La baja fuerza podría acelerar disfunción endotelial (precursora de aterosclerosis) o indicar baja aptitud física. Este estudio resalta la utilidad de evaluaciones repetidas de fuerza muscular para estratificación de riesgo en práctica clínica. Por ejemplo, individuos con transición a baja fuerza (N–B) podrían beneficiarse de intervenciones (p. ej., entrenamiento de resistencia) para mitigar el riesgo.

Limitaciones
Limitaciones principales:

  1. Autoreporte de desenlaces: Diagnósticos no verificados médicamente.
  2. Factores de confusión no medidos: Falta de datos de actividad física y composición corporal.
  3. Seguimiento corto: 5 años podría subestimar asociaciones a largo plazo.
  4. Sesgo de selección: Exclusión de participantes con comorbilidades o datos faltantes podría afectar generalización.

Conclusión
Este estudio prospectivo demuestra que cambios dinámicos en la fuerza muscular predicen independientemente el riesgo de ECV en adultos chinos mayores. La fuerza baja sostenida (B–B) conferió el mayor riesgo, mientras que transiciones entre estados (N–B, B–N) también señalaron riesgo elevado. Estos hallazgos respaldan integrar la monitorización de fuerza muscular en evaluaciones de salud rutinarias para mejorar estrategias preventivas, especialmente en poblaciones envejecidas. Futuras investigaciones deberán validar estas asociaciones en diversas cohortes y elucidar vías biológicas entre salud muscular y ECV.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000002968

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