Asociación entre el Ácido Úrico Sérico y la Función Tiroidea en Participantes de Chequeos de Salud
Las hormonas tiroideas (HT) desempeñan roles críticos en diversos procesos fisiológicos, incluyendo desarrollo, crecimiento, metabolismo y reproducción. Recientemente, se ha destacado su asociación con enfermedades metabólicas, debido a su capacidad para incrementar el metabolismo energético. Estudios han explorado el papel de las HT en la oxidación de glucosa, fosforilación oxidativa, degradación de lípidos y otras actividades metabólicas. Además, se han propuesto miméticos de HT para el manejo de diabetes y obesidad. La distribución poblacional de la disfunción tiroidea es crucial, ya que constituye un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, hipercolesterolemia, arritmias, osteoporosis y trastornos neuropsiquiátricos. Aunque los efectos adversos de la disfunción tiroidea en el sistema metabólico son reconocidos, la relación entre niveles de HT y riesgo de hiperuricemia en individuos eutiroideos sigue sin clarificarse.
El ácido úrico (AU) es el producto final del metabolismo de las purinas, con actividades prooxidantes y antioxidantes. Aunque no contribuye directamente al síndrome metabólico, niveles elevados de AU sérico son comunes en pacientes con trastornos metabólicos y se consideran predictores independientes de riesgo de síndrome metabólico. Esto sugiere una posible relación entre AU y función tiroidea. Estudios previos han explorado esta asociación en pacientes con disfunción tiroidea manifiesta, pero la relación en individuos sanos sigue siendo ambigua. Este estudio transversal evaluó dicha asociación en población china sana.
Métodos
Se incluyeron 1186 adultos chinos (736 hombres y 450 mujeres) sometidos a chequeos médicos en el Hospital Huadong (Shanghái, China) entre 2010 y 2018. Los participantes se dividieron en grupos según niveles séricos de AU: para hombres y mujeres posmenopáusicas, MG1: AU <5 mg/dL; MG2: 5–7 mg/dL; MG3: ≥7 mg/dL. Para mujeres premenopáusicas: FG1: AU <4 mg/dL; FG2: 4–6 mg/dL; FG3: ≥6 mg/dL. Se compararon parámetros clínicos y niveles hormonales tiroideos entre grupos. Se emplearon regresión de spline cúbico natural y análisis de correlación de Pearson.
Resultados
Tras ajustar factores de confusión, niveles bajos de AU (AU <5,30 mg/dL en hombres y <4,05 mg/dL en mujeres) mostraron correlación negativa con triyodotironina libre (FT3). En mujeres, niveles de AU entre 4,83–6,06 mg/dL ejercieron efecto protector sobre FT3; en hombres, este efecto ocurrió entre 6,39–7,09 mg/dL. Los grupos con AU bajo presentaron FT3 significativamente menor comparados con grupos de rango medio o alto, sugiriendo que niveles reducidos de AU podrían ser un factor de riesgo para función tiroidea deficiente.
El AU también correlacionó con otros parámetros: en hombres, positivamente con triglicéridos (TG) e índice de masa corporal (IMC), e inversamente con tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) y edad. En mujeres, se asoció positivamente con edad, IMC, glucosa en ayunas (FBG) y TG, e inversamente con TFGe.
Discusión
Los hallazgos respaldan una correlación negativa entre AU bajo y FT3, proponiendo al AU como posible marcador de riesgo tiroideo. Los efectos protectores de niveles moderados de AU podrían explicarse por su rol antioxidante. Las HT modulan el estrés oxidativo (EO) al influir en la respiración mitocondrial. El hipotiroidismo reduce la generación de radicales libres, mientras el hipertiroidismo incrementa el EO. El AU, como antioxidante, podría modular los niveles de HT mediante su capacidad de neutralizar radicales.
El IMC y la función renal fueron considerados factores de confusión. Aunque el IMC se correlaciona con función tiroidea, la relación inversa entre AU bajo y FT3 persistió tras ajustar por este factor. De igual forma, el ajuste por TFGe confirmó que la asociación entre AU y FT3 es independiente de la función renal.
Fortalezas y Limitaciones
Entre las fortalezas destacan el análisis separado por sexo, criterios rigurosos de exclusión y la identificación de efectos diferenciales según niveles de AU. Las limitaciones incluyen el diseño transversal, que impide establecer causalidad, y la posible falta de generalización por provenir de una población específica. Además, no se registró el historial de tabaquismo, factor que podría influir en la función tiroidea.
Conclusión
Este estudio demuestra que niveles bajos de AU sérico se correlacionan negativamente con FT3, mientras niveles moderados podrían proteger la función tiroidea. Estos hallazgos resaltan al AU como un posible factor de riesgo natural para enfermedades tiroideas en sus niveles bajos. Futuras investigaciones deben explorar los mecanismos subyacentes y definir niveles óptimos de AU para la prevención de disfunción tiroidea.
doi: 10.1097/CM9.0000000000000840