Asociación de la trayectoria de ingesta de aminoácidos de cadena ramificada en la edad adulta con el riesgo de diabetes tipo 2 y sus factores de riesgo relacionados
La diabetes tipo 2 (DT2) representa un problema de salud global creciente, ejerciendo una carga significativa en los sistemas sanitarios. Los aminoácidos de cadena ramificada (BCAA, por sus siglas en inglés), que incluyen leucina, isoleucina y valina, son esenciales para la síntesis proteica, la homeostasis de la glucosa y vías de señalización sensibles a nutrientes. Aunque los niveles plasmáticos de BCAA predicen el desarrollo de DT2, la relación entre su ingesta dietética y el riesgo de DT2 sigue siendo inconsistente. La mayoría de los estudios previos han utilizado mediciones únicas o limitadas, ignorando los cambios dinámicos en la ingesta de BCAA a lo largo del tiempo. Este estudio empleó un enfoque de curso vital, con múltiples mediciones dietéticas durante 18 años, para explorar la asociación entre trayectorias de ingesta de BCAA y el riesgo de DT2 y sus biomarcadores relacionados.
Métodos
Se analizaron datos de la Encuesta de Salud y Nutrición de China (CHNS), con 13.122 participantes (1991-2011). Los criterios de exclusión incluyeron: ingesta energética poco plausible, valores extremos de BCAA, participación en una sola encuesta, edad <18 años al inicio, diabetes preexistente y embarazo. La ingesta dietética se evaluó mediante tres recordatorios de 24 horas consecutivos y un inventario alimentario domiciliario durante tres días. El contenido de BCAA se calculó utilizando la Tabla de Composición de Alimentos China, expresado como densidad energética (mg/kcal). Se midieron variables antropométricas en cada encuesta, y en 2009 se recolectaron muestras sanguíneas para evaluar glucosa en ayunas y hemoglobina glucosilada (HbA1c). La DT2 se identificó mediante diagnóstico autorreportado, niveles de glucosa o HbA1c, o tratamiento antidiabético.
Identificación de trayectorias de BCAA
Mediante el modelo mixto de clases latentes (LCMM), se identificaron cuatro trayectorias:
- T1: ligera-estable: ingesta baja y estable (62,6% de participantes).
- T2: elevada a ligera: ingesta alta en adultos jóvenes que disminuye con la edad (5,1%).
- T3: moderada a elevada con declive: ingesta que alcanza un pico en la mediana edad y luego disminuye (6,6%).
- T4: ligera a moderada: aumento gradual durante la adultez (25,7%).
Resultados principales
En modelos de regresión de Cox multivariados, las trayectorias T3 y T4 mostraron mayor riesgo de DT2 en comparación con T1:
- T3: HR = 1,36 (IC 95%: 1,04–1,78).
- T4: HR = 1,51 (IC 95%: 1,30–1,74).
Los análisis de subgrupos revelaron que T3 y T4 se asociaron con niveles elevados de colesterol total, LDL-C, triacilglicerol, ácido úrico, lipoproteína A y apolipoproteína B, junto con niveles reducidos de HDL-C. Aunque la glucosa en ayunas y HbA1c no mostraron diferencias significativas, las tendencias sugerían niveles más altos en T3 y T4.
Mecanismos propuestos
El análisis de mediación indicó que colesterol total, HDL-C, triacilglicerol y apolipoproteína B mediaron parcialmente la asociación entre trayectorias de BCAA y DT2, explicando entre 12,1% y 15,2% del efecto total. Estudios experimentales sugieren que los BCAA activan la proteína quinasa mTOR hepática, interfiriendo con el metabolismo lipídico y promoviendo la acumulación de ácidos grasos libres (AGL), lo que contribuye a la resistencia a la insulina y disfunción de células beta.
Conclusiones
Este estudio resalta la importancia de monitorear la ingesta de BCAA durante la adultez para mitigar el riesgo de DT2. El aumento progresivo de BCAA, especialmente en etapas tardías, incrementa dicho riesgo, mientras que reducirlo desde niveles altos en adultos jóvenes podría ser protector. Las estrategias de intervención temprana son cruciales para modular los efectos metabólicos adversos de los BCAA.
Agradecimientos y financiamiento
Este trabajo fue apoyado por el Fondo Nacional de Ciencias Naturales de China (números de subvención 81973120 y 82103861).
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflictos de intereses relevantes.
DOI: 10.1097/CM9.0000000000001526