Arteria Sistémica Anómala al Pulmón No Secuestrado: Características en Tomografía Computarizada Multidetector
La arteria sistémica anómala al pulmón no secuestrado (ASANSL) es una anomalía congénita poco frecuente, previamente clasificada como secuestro tipo I de Pryce. Esta entidad implica la presencia de una arteria sistémica anómala (ASA) que irriga un pulmón estructuralmente normal. Históricamente, Pryce describió tres variantes de secuestro: una arteria anómala en un pulmón con conexiones bronquiales normales, una arteria anómala que irriga tanto un tejido secuestrado como el pulmón adyacente, y una arteria anómala exclusiva al tejido secuestrado. La ASANSL corresponde a la primera categoría, donde la arteria anómala irriga un pulmón con conexiones bronquiales normales.
En un estudio retrospectivo de 15 pacientes evaluados con tomografía computarizada multidetector (TCMD) con contraste, se identificó que todos los casos presentaban una ASA originada en la aorta descendente, con conexiones bronquiales conservadas. En 13 pacientes, la ASA irrigaba el lóbulo inferior izquierdo (LII), mientras que en dos casos afectaba al lóbulo inferior derecho (LID). Doce pacientes mostraron irrigación de todos los segmentos basales del LII, y tres presentaron afectación parcial de segmentos del LII o LID. Además, se observaron alteraciones parenquimatosas en los segmentos irrigados, como atelectasia, enfisema, bronquiectasias y opacidades en vidrio esmerilado, relacionadas con congestión pulmonar secundaria a la presión arterial sistémica elevada.
La TCMD demostró ser fundamental para el diagnóstico, permitiendo la visualización detallada de la anatomía vascular, bronquial y parenquimatosa. Esta técnica no invasiva ha reemplazado a la angiografía en la mayoría de los casos, facilitando la identificación de la ASA y las anomalías asociadas. Su precisión la convierte en una herramienta esencial para la planificación terapéutica.
Las opciones de tratamiento varían según la gravedad y la sintomatología. En el estudio, cinco pacientes fueron intervenidos quirúrgicamente (división de la ASA y lobectomía), uno recibió embolización terapéutica y nueve optaron por seguimiento sin intervención. Otras alternativas descritas incluyen la ligadura de la ASA, resección de segmentos afectados o su reimplantación en la arteria pulmonar. La elección depende de factores como la extensión de la anomalía, las alteraciones parenquimatosas y el estado clínico del paciente.
La terminología de esta entidad ha generado confusión, con términos como «ASA al lóbulo inferior izquierdo» o «pseudosecuestro». Los autores proponen «ASANSL» como el descriptor más preciso, dado que engloba casos con afectación parcial del LII, LID u otros segmentos. Este término refleja mejor la heterogeneidad anatómica de la anomalía.
En conclusión, la ASANSL es una entidad congénita poco común que puede diagnosticarse eficazmente con TCMD. Este método ofrece información detallada para guiar el manejo, ya sea quirúrgico, intervencionista o expectante. La estandarización del término ASANSL facilitará la comunicación clínica y la investigación futura. La TCMD sigue siendo el pilar en la evaluación y seguimiento de estos pacientes.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000965