Análisis multifactorial de pacientes con quejas sensoriales orales

Análisis multifactorial de pacientes con quejas sensoriales orales en un estudio de casos y controles

El síndrome de boca ardiente (BMS) es una condición compleja caracterizada por una sensación de ardor intraoral o disestesia que se presenta diariamente durante más de dos horas al día durante al menos tres meses, sin anomalías mucosas observables. El dolor asociado al BMS suele ser bilateral y puede acompañarse de síntomas subjetivos como boca seca, entumecimiento, rugosidad y alteraciones del gusto, afectando principalmente la lengua. Estos síntomas pueden superponerse con enfermedades orales (candidiasis oral, liquen plano, alergias a metales) o sistémicas (reacciones farmacológicas, anemia, deficiencia de ácido fólico, diabetes mellitus), lo que dificulta su diagnóstico diferencial.

La prevalencia del BMS oscila entre 0,11% y 10,8%, siendo más común en mujeres y adultos mayores. Su impacto en la calidad de vida incluye alteraciones alimentarias, aislamiento social y depresión. Este estudio buscó diferenciar el BMS de otras causas de ardor oral mediante exclusión sistemática de patologías subyacentes, además de analizar factores demográficos, sistémicos y psicológicos asociados.

Métodos
Se incluyeron 395 pacientes con quejas sensoriales orales del Hospital de Estomatología de la Universidad de Pekín y 391 controles sanos del Centro de Exámenes Físicos del Hospital de Beijing. Los criterios de inclusión para pacientes fueron: edad entre 18-85 años, dolor urente oral >2 horas/día durante ≥3 meses, síntomas subjetivos asociados y ausencia de lesiones mucosas. Ambos grupos excluyeron individuos con encefalopatía grave o embarazo.

Se recopilaron datos demográficos, índice de masa corporal (IMC), nivel educativo, estado laboral, comorbilidades (hiperlipidemia, hipertensión, espondilosis cervical), niveles de triglicéridos, colesterol total, glucosa en ayunas y puntuaciones de ansiedad/depresión (HADS). Se realizaron cultivos salivales para Candida, pruebas de parche para alergias a materiales dentales y neuroimágenes (TC/RM).

Resultados
De 395 pacientes, 352 fueron diagnosticados con BMS (89,1%). Otros diagnósticos incluyeron candidiasis oral (8,4%), alergia a materiales dentales (1,3%), estomatitis anémica (0,8%) y liquen plano (0,5%). El grupo BMS presentó mayor proporción de mujeres (80,4% vs. 63,2% en controles), edad media superior (55,26 vs. 47,11 años) y mayor prevalencia de anomalías en neuroimágenes (39,4% vs. 27,3%), principalmente infartos lacunares (21,1%).

El análisis multivariado identificó como factores de riesgo significativos: edad avanzada (OR=1,06; IC95%:1,04-1,08), menor educación (OR=0,35; IC95%:0,19-0,65), IMC reducido (OR=0,94; IC95%:0,90-0,98), ansiedad elevada (OR=1,15; IC95%:1,09-1,22) y colesterol total alto (OR=1,40; IC95%:1,06-1,86). La glucemia normal mostró asociación con BMS (OR=5,34; IC95%:1,15-24,79).

Discusión
La exclusión de condiciones miméticas como candidiasis oral (11,4% de positividad en cultivos) y alergias a metales (23,68% en pruebas de parche) resultó crucial. La correlación con alteraciones neurológicas sugiere participación de mecanismos centrales en la fisiopatología del BMS. Factores psicosociales (ansiedad, depresión) y metabólicos (dislipidemia) refuerzan su naturaleza multifactorial.

Conclusión
El diagnóstico de BMS requiere descartar sistemáticamente patologías locales y sistémicas mediante cultivos microbiológicos, análisis hematológicos y pruebas alérgicas. La integración de evaluaciones neurológicas y psiquiátricas mejora la precisión diagnóstica. Este enfoque multidisciplinario reduce errores diagnósticos y orienta intervenciones terapéuticas personalizadas.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001190

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