Análisis de la estadificación de la enfermedad renal crónica mediante diferentes ecuaciones de estimación de la tasa de filtración glomerular en centenarios chinos
La población anciana, en particular los centenarios, representa el grupo demográfico de más rápido crecimiento a nivel mundial, especialmente en China. Este cambio demográfico ha incrementado las cargas sociales y económicas asociadas a enfermedades relacionadas con la edad, como la enfermedad renal crónica (ERC). La estimación precisa de la tasa de filtración glomerular (TFG) es crucial para el diagnóstico temprano, la estadificación y el monitoreo terapéutico de la ERC. Aunque el estándar de oro para estimar la TFG incluye métodos invasivos como la gammagrafía isotópica con 99mTc-dietilentriamina pentaacético (99mTc-DTPA), se han desarrollado ecuaciones basadas en creatinina sérica (Scr) como alternativas no invasivas. Las ecuaciones más utilizadas son la Modificación de la Dieta en la Enfermedad Renal (MDRD), la Colaboración de Epidemiología de la Enfermedad Renal Crónica (CKD-EPI) y la del Estudio de Iniciativa de Berlín 1 (BIS1). Sin embargo, estas ecuaciones no se desarrollaron inicialmente con muestras grandes de ancianos, lo que genera dudas sobre su precisión en esta población. Este estudio buscó investigar las diferencias en la estadificación de la ERC usando estas ecuaciones en centenarios chinos y analizar las fuentes de discrepancia.
Se incluyeron 966 centenarios de la provincia de Hainan, China, entre junio de 2014 y diciembre de 2016. Se recopilaron datos demográficos y clínicos, como edad, sexo, índice de masa corporal (IMC), relación cintura-cadera, presión arterial y parámetros bioquímicos sanguíneos. La TFG se estimó mediante las ecuaciones MDRD, CKD-EPI y BIS1. La estadificación de la ERC se realizó según las guías KDIGO (Kidney Disease: Improving Global Outcomes), que clasifican la ERC en cinco etapas según la TFGe: etapa 1 (TFGe ≥90 mL/min/1,73 m²), etapa 2 (60 ≤ TFGe <90), etapa 3 (30 ≤ TFGe <60), etapa 4 (15 ≤ TFGe <30) y etapa 5 (TFGe <15).
La población estudiada tuvo una mediana de edad de 102 años, con mayoría de mujeres (81,9%). La hipertensión fue la condición más prevalente (23,50%), seguida de enfermedades cardiovasculares (4,04%). El estado de salud general fue relativamente bueno, con baja prevalencia de condiciones graves como accidente cerebrovascular (1,97%) y cáncer (0,10%). Se midieron parámetros bioquímicos, incluyendo Scr, ácido úrico sérico (SUA) y urea sérica, y se calculó la TFGe con las tres ecuaciones.
La concordancia entre las ecuaciones se evaluó mediante gráficos de Bland-Altman y el estadístico k. La diferencia media entre MDRD y CKD-EPI fue 6,0 mL/min/1,73 m², con límites de concordancia del 95% entre -14,8 y 26,8 mL/min/1,73 m². MDRD produjo valores de TFGe más altos que CKD-EPI en pacientes con ERC etapa 1 e individuos sanos. La diferencia media entre MDRD y BIS1 fue 18,0 mL/min/1,73 m² (límites: -3,0 a 38,9 mL/min/1,73 m²), con MDRD consistentemente sobreestimando frente a BIS1. Entre CKD-EPI y BIS1, la diferencia media fue 12,0 mL/min/1,73 m² (límites: -0,4 a 24,4 mL/min/1,73 m²), con CKD-EPI mostrando valores superiores en etapas 2 y 3 de ERC.
Los valores k indicaron concordancia sustancial entre MDRD y CKD-EPI (k=0,610), moderada entre CKD-EPI y BIS1 (k=0,253) y MDRD-BIS1 (k=0,381). La concordancia en estadificación fue del 71,53% entre MDRD y CKD-EPI, 61,39% entre CKD-EPI y BIS1, y solo 44,41% entre MDRD y BIS1. La clasificación errónea fue más frecuente en la etapa 2, con CKD-EPI mostrando mayores errores en etapas 2 y 5, y BIS1 en etapa 3.
La incidencia de ERC varió significativamente según la ecuación. MDRD y CKD-EPI mostraron tasas similares en etapas 2 y 3, mientras que BIS1 clasificó a menos pacientes en etapa 2 (7,56%) y más en etapas 3 (77,85%) y 4 (13,56%). MDRD identificó más casos en etapa 1 (9,73%) que CKD-EPI y BIS1 (0,21% cada una). La etapa 5 fue poco frecuente en todas las ecuaciones (0,72% MDRD, 1,14% CKD-EPI, 0,83% BIS1).
El análisis de correlación parcial identificó a Scr, SUA y sexo como factores clave en las discrepancias. Scr explicó el 10,96%, 41,60% y 17,06% de la variabilidad en las diferencias entre MDRD-CKD-EPI, MDRD-BIS1 y CKD-EPI-BIS1, respectivamente. SUA contribuyó al 3,65% (MDRD-CKD-EPI) y 5,43% (MDRD-BIS1). El sexo influyó significativamente en todas las comparaciones, con mayores diferencias en mujeres para MDRD-CKD-EPI y MDRD-BIS1, y en hombres para CKD-EPI-BIS1.
El estudio concluye que las ecuaciones MDRD, CKD-EPI y BIS1 no son intercambiables para estimar la TFG en centenarios. Las diferencias fueron más pronunciadas en las etapas 2 y 3, lo que podría afectar decisiones clínicas. Scr, SUA y sexo fueron los principales factores de discrepancia. Estos hallazgos resaltan la necesidad de una nueva ecuación de estimación de TFG específica para ancianos, evitando subestimar o sobrestimar la función renal y garantizando un manejo preciso de la ERC.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000079