Alteraciones del microbioma oral en la infección por VIH: causas, efectos e intervenciones potenciales
La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se caracteriza por una deficiencia severa del sistema inmunitario del huésped, principalmente debido a la depleción masiva de linfocitos T CD4+. Esta depleción genera un desequilibrio entre el microbioma humano y las respuestas inmunitarias. Aunque se ha prestado mucha atención a la microbiota intestinal en la infección por VIH, el microbioma oral ha sido relativamente poco estudiado. Sin embargo, evidencia emergente indica que el microbioma oral experimenta una disbiosis significativa en personas que viven con VIH (PVVIH). Esta disbiosis probablemente está impulsada por la inmunodeficiencia en la cavidad oral, que incluye cambios en componentes secretores como niveles reducidos de enzimas y proteínas en la saliva, así como alteraciones en componentes celulares involucrados en las respuestas inmunitarias innatas y adaptativas. Estas perturbaciones en la inmunidad oral contribuyen a un desbalance entre el microbioma oral y las respuestas inmunitarias locales, lo que podría conducir al desarrollo de enfermedades relacionadas con el VIH y comorbilidades no asociadas al síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Aunque la terapia antirretroviral (TAR) ha reducido significativamente la aparición de infecciones orales oportunistas en PVVIH, la disbiosis del microbioma oral persiste. Además, estudios en curso exploran el potencial de los probióticos para regular la disbiosis de la microbiota oral en individuos infectados por VIH. Sin embargo, los efectos de la TAR y los probióticos sobre el microbioma oral en estos individuos aún no están claros. Este artículo revisa la composición del microbioma oral en individuos sanos y con VIH, los efectos potenciales de la disbiosis en enfermedades orales asociadas al VIH, y la influencia de la TAR y probióticos en el microbioma oral durante la infección. Una comprensión más profunda de la composición y función del microbioma oral es crítica para desarrollar estrategias preventivas y terapéuticas efectivas.
Introducción
La infección por VIH conduce a una deficiencia severa del sistema inmunitario, principalmente a través de la depleción de células T CD4+. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 38 millones de personas vivían con VIH a finales de 2019, y alrededor del 67% recibía TAR. A pesar de la eficacia de la TAR, enfermedades orales como la candidiasis orofaríngea (COP) y la periodontitis son frecuentes en todas las etapas de la infección. Además, al aumentar la esperanza de vida de las PVVIH, se reporta un mayor riesgo de comorbilidades no asociadas al SIDA, como enfermedades cardiovasculares, trastornos neurocognitivos, cáncer y enfermedades hepáticas o renales. Individuos mayores con VIH que reciben TAR también presentan mayor incidencia de enfermedades orales relacionadas con la edad.
Estudios recientes muestran que la composición de la microbiota intestinal en PVVIH difiere de la de individuos no infectados, con un aumento en la abundancia de Prevotella y una disminución de Bacteroides. Estas alteraciones podrían promover la inflamación y activación inmunitaria asociadas al VIH. De manera similar, la diversidad del microbioma oral podría influir en la inflamación sistémica. Se ha observado una reducción temprana de linfocitos T CD4+ en tejido linfoide asociado al intestino, lo que lleva a la pérdida de subpoblaciones de células Th17, esenciales para mantener la integridad epitelial y la función de barrera gastrointestinal. La pérdida de células Th17 favorece la translocación microbiana desde la mucosa intestinal a la circulación sistémica, promoviendo inflamación. Estas células también son cruciales para controlar la colonización fúngica en la mucosa oral, cuya estructura inmunitaria es similar a la gastrointestinal. Esto sugiere que el microbioma oral, al igual que el intestinal, podría inducir enfermedades sistémicas mediante translocación en la infección por VIH. Además, patógenos oportunistas orales podrían migrar al intestino, causando inflamación directamente. Por lo tanto, comprender el impacto del microbioma oral en el VIH es fundamental.
El microbioma oral humano
El microbioma oral incluye bacterias, hongos, virus, micoplasmas y protozoos. Las bacterias son predominantes, con aproximadamente 700 especies identificadas. Este microbioma desempeña roles clave en el metabolismo, fisiología e inmunidad, como inhibir la colonización de patógenos, mantener el equilibrio ácido-base y participar en el metabolismo de nitratos salivales.
La Base de Datos del Microbioma Oral Humano registra 775 especies microbianas: 57% cultivadas y nombradas, 13% cultivables sin nombre y 30% no cultivadas. Los filos bacterianos predominantes son Firmicutes, Bacteroidetes, Proteobacteria, Actinobacteria, Spirochaetes y Fusobacteria. El género más abundante es Streptococcus, seguido por Haemophilus, Neisseria, Prevotella, Veillonella y Rothia. En cuanto a hongos, se han identificado 74 géneros cultivables y 11 no cultivables, siendo Candida el más común, seguido por Cladosporium, Aureobasidium y Aspergillus.
Alteraciones del microbioma oral en la infección por VIH
La homeostasis del microbioma oral puede verse afectada por dieta, tabaquismo, fármacos, cambios en componentes salivales y alteraciones inmunitarias. Estudios demuestran diferencias significativas en la microbiota oral entre PVVIH y controles sanos, aunque los mecanismos subyacentes no están claros.
La composición salival alterada en el VIH podría ser clave. La saliva contiene inmunoglobulina A (IgA), lisozima y péptidos antimicrobianos que controlan microorganismos. En el VIH, se observa disminución de IgA, defensinas y citocinas, lo que compromete la inmunidad local y favorece la disbiosis. Las PVVIH, independientemente de recibir TAR, presentan mayor carga de microorganismos oportunistas. La diversidad bacteriana en saliva es mayor en PVVIH, aunque algunos estudios reportan disminución, posiblemente por dominancia de patógenos.
La inmunidad innata oral, mediada por macrófagos, células NK y receptores de reconocimiento de patrones (PRR), también se ve afectada. La disfunción de estos componentes en el VIH altera la respuesta a patógenos, aumentando infecciones oportunistas. En la inmunidad adaptativa, las células Th17 son esenciales para controlar infecciones fúngicas, mientras que las Th1 y Th2 modulan respuestas a placa bacteriana y progresión de periodontitis. Sin embargo, los resultados sobre composición microbiana en PVVIH son inconsistentes: algunos estudios muestran aumento de Streptococcus y disminución de Neisseria, mientras otros no encuentran diferencias significativas con la TAR. La colonización por Candida es frecuentemente elevada.
Efectos del microbioma oral en enfermedades orales asociadas al VIH
La disbiosis oral se relaciona con caries, enfermedades periodontales, cáncer oral y condiciones sistémicas como diabetes y enfermedades cardiovasculares. En PVVIH, las infecciones oportunistas orales incluyen COP, leucoplaquia vellosa, verrugas orales y sarcoma de Kaposi. La COP, causada por Candida, es la manifestación oral más común, influenciada por estado inmunitario, interacciones bacterias-hongos y TAR. El bajo recuento de CD4+ altera persistentemente la microbiota, aumentando el riesgo de caries y periodontitis. Además, composiciones microbianas distintivas se asocian con sarcoma de Kaposi oral en PVVIH.
Efectos de intervenciones potenciales en el microbioma oral
Aunque la TAR reduce lesiones orales, no restaura completamente el microbioma oral. Estudios indican que la microbiota oral en PVVIH bajo TAR se aproxima a la de controles no infectados, pero persisten diferencias. Algunos regímenes de TAR se asocian con aumento de Fusobacterium y Prevotella, y disminución de Aggregatibacter. La TAR a largo plazo suprime más la microbiota intestinal que la oral. Aunque reduce el riesgo de COP, no disminuye la colonización por Candida. Se requieren más estudios para entender los mecanismos de la TAR en la homeostasis oral.
Los probióticos han emergido como terapia complementaria. Estos modulan el sistema inmunitario y controlan patógenos, previniendo enfermedades gastrointestinales y orales. En modelos murinos, reducen la filamentación de Candida albicans. Los prebióticos también muestran potencial: en PVVIH, una intervención con prebióticos disminuyó la diversidad salival y redujo patógenos como Fusobacterium. Sin embargo, se necesitan más ensayos clínicos para evaluar seguridad y eficacia.
Conclusión
La evidencia actual resalta la conexión entre alteraciones del microbioma oral y la infección por VIH. Este artículo sintetiza hallazgos recientes sobre disbiosis oral en el VIH, su papel en enfermedades asociadas y el impacto de la TAR y probióticos. Comprender la composición y función del microbioma oral es crucial para mejorar la salud oral en PVVIH. Futuras investigaciones deberán evaluar intervenciones innovadoras, sentando bases para estrategias preventivas y terapéuticas contra enfermedades asociadas al VIH/SIDA.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001825